En la asignatura de economía, hemos tratado en diversas ocasiones el tema de la globalización, y más en profundidad en el último debate que hemos realizado. En las lineas que vienen a continuación, se analizará que implica que el termino y que beneficios ha traído para nuestra sociedad.
Del mismo modo que el capitalismo fue originalmente un término peyorativo más que un elogio o una simple descripción, la palabra globalización se utiliza más a menudo para criticar que para alabar la economía mundial del siglo XXI. Evoca imágenes de talleres de trabajo esclavo en Malasia, centros de atención de llamadas en Bangalore, minas en Brasil y sucursales de Starbucks y McDonald’s por todo el mundo.
Todo lo anterior es consecuencia de la globalización, pero describir el fenómeno en semejantes términos sería engañoso. En economía, la globalización designa los vínculos comerciales y económicos que tienden puentes en el mundo y que tan provechosos han sido a lo largo de la historia humana.
Factores clave para la globalización
La globalización más reciente se sostiene en cinco factores clave:
El libre comercio. Los gobiernos del mundo entero han derribado un gran número de importantes barreras y aranceles sobre las importaciones y las exportaciones. Por ejemplo, después de adoptar reformas de libre mercado a finales de la década de 1980 y comienzos de la siguiente, China eliminó muchas restricciones que limitaban sus mercados de exportación. Debido al tamaño colosal de su población y, en consecuencia, al bajo coste de la mano de obra, esto se tradujo en una llegada masiva a las naciones ricas de artículos baratos producidos en el país y sus países vecinos.
La externalización. Las compañías han logrado ahorrar dinero trasladando la producción de sus bienes y servicios a lugares del extranjero donde ésta resulta más económica. Muchos fabricantes han cerrados sus plantas en Estados Unidos, el Reino Unido y Europa para trasladarlas a China, México y otros países, donde los trabajadores están dispuestos a aceptar salarios más bajos y las condiciones laborales son con frecuencia peores. Muchas compañías de servicios han reubicado sus centros de atención de llamadas en India y otros lugares en los que hay abundantes licenciados que hablan inglés con fluidez.
La revolución de las comunicaciones. Dos importantes revoluciones han engrasado las ruedas del comercio internacional. La primera fue el avance en el transporte mundial de mercancías que permitieron los contenedores de medidas estandarizadas, lo que redujo tantos los costes como el tiempo de los envíos. La segunda fue la revolución de la banda ancha. A finales de la década de 1990, las compañías gastaron miles de millones en una nueva red internacional de cables de fibra óptica. Pese al estallido de la burbuja de las empresas punto com poco después, esta red global de superautopistas de la información proporcionó a millones de personas una conexión a Internet rápida y barata.
La liberalización. Muchos países que durante la guerra fría habían procurado mantener sus fronteras cerradas e impedido los contactos con el extranjero, fueron animados a abrirlas. Esto permitió a las compañías occidentales entrar a nuevos mercados. La eliminación de los denominados controles a la circulación de capitales hizo que el dinero pudiera entrar y salir libremente de estas economías jóvenes en una forma en la que nunca antes había sido posible. Entre tanto, los gobiernos del mundo desarrollado facilitaron la contratación y el despido mediante la relajación de las leyes laborales.
La armonización jurídica. Los países de todo el mundo han realizado esfuerzos para alinear sus leyes sobre derechos de propiedad y propiedad intelectual de modo que, por ejemplo, una patente presentada en Estados Unidos tenga reconocimiento en China y viceversa. Entre los planes futuros se encuentra el establecimiento de unos estándares internacionales sobre la calidad de las mercancías, para evitar que vuelvan a producirse incidentes recientes en los que se descubrieron ciertos productos potencialmente nocivos procedentes de China y otros países.
Beneficios de la globalización.
La globalización ha hecho a miles de millones de personas de todo el mundo significativamente más ricas. Las economías de países como Brasil, India y China han recibido un potente impulso gracias al aumento sin precedentes de sus exportaciones. Además, la entrada de este nuevo grupo de exportadores redujo la inflación mundial durante casi una década a partir de 1997, pues las compañías aprovecharon la oportunidad para reducir costes y los consumidores se beneficiaron del ahorro resultante.
De hecho, hay muchas pruebas que sugieren que la globalización fue en gran medida responsable de lo que se conoce entre los economistas como la «gran estabilidad» de los aproximadamente quince años previos a 2007. Durante ese período, la economía mundial creció más rápido y durante más tiempo que nunca antes, y la inflación permaneció baja y estable. Es cierto que a esto le siguió una crisis financiera de enormes proporciones, pero ésta se debió en gran medida a otros factores.
Me gustaría terminar con una cita a modo de conclusión que me ha resultado interesante:
"La globalización es la adrenalina del capitalismo"

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